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Por qué optimizar capital hoy (y no mañana).
Capital

Por qué optimizar capital hoy (y no mañana).

El capital ha dejado de ser un requisito regulatorio para convertirse en un recurso escaso y estratégico. Con el Open Finance nivelando la cancha, la ventaja competitiva se juega en la eficiencia de su asignación.

Dikson Pradenas30 Mar 20263 min de lectura
Basilea IIIOpen FinanceGestión de Capital

Durante los últimos años, la implementación de Basilea III en Chile llevó a que los bancos concentraran su gestión en cumplir los requerimientos normativos y mantener holguras prudenciales con el objeto de dejar tranquilo al regulador. Sin embargo, ese enfoque ya no es suficiente.

Hoy, el capital debe gestionarse como un recurso escaso, cuya correcta asignación es la que determinará qué instituciones serán capaces de crecer de manera sostenible, capturar nuevas oportunidades y mantener, o incluso incrementar sus niveles de rentabilidad.

Históricamente, los bancos en Chile operaron con una ventaja competitiva: el acceso privilegiado a la información financiera de sus clientes. Esa asimetría ha llegado a su fin. La implementación del Registro de Deuda Consolidada (REDEC) y el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA) obliga a compartir información de clientes y productos con un universo más amplio de actores, incluyendo bancos, compañías de seguros, AGFs y Fintech.

Con la democratización del acceso a la información, la cancha se nivela. Desde una perspectiva estratégica, y siguiendo el modelo de Porter, el impacto es gigante: las barreras de entrada se reducen, la amenaza de sustitutos se intensifica y el poder de negociación de los clientes aumenta significativamente. Nuevos oferentes podrán identificar y capturar a los mejores clientes bancarios, compitiendo en condiciones similares de información y, muchas veces, con estructuras y exigencias regulatorias más livianas.

El resultado es inevitable: una presión creciente sobre los márgenes, una competencia mucho más agresiva por ganar una mayor cuota de mercado y capturar a clientes de alto valor.

En este nuevo entorno, la ventaja competitiva se desplaza desde el acceso a la información hacia la eficiencia en el uso del capital.

El verdadero propósito de la optimización

En un contexto donde la información deja de ser una ventaja competitiva, la capacidad de asignar eficientemente el capital se convierte en el principal factor de competitividad. Optimizar capital no se trata simplemente de generar holguras o "liberar capital", sino de entender con precisión dónde se está creando, y destruyendo valor dentro del banco.

El verdadero propósito es asegurar que cada unidad de capital esté alineada con la estrategia, identificando qué productos, clientes y segmentos generan retornos adecuados ajustados por riesgo, y cuáles consumen capital de manera ineficiente. Bajo esta lógica, la optimización de capital habilitará decisiones estratégicas, por ejemplo:

  • Redefinir el apetito por riesgo, con una visión más selectiva y rentable.
  • Ajustar precios de manera dinámica en un entorno de mayor competencia.
  • Priorizar segmentos que soportan su propio crecimiento.
  • Financiar expansión hacia nuevos nichos o clientes hoy desatendidos.
  • Defender y capturar market share en un contexto de Open Finance.
  • Anticipar y contener potenciales fugas de clientes.

Las instituciones que logren avanzar en esta dirección no solo mejorarán su eficiencia, sino que estarán en posición de transformar el capital en una verdadera palanca de crecimiento.

Por el contrario, aquellas que mantengan una gestión pasiva del capital enfrentarán una restricción estructural: verán limitada su capacidad de competir, crecer y adaptarse en un entorno donde la información ya no es la ventaja.


Optimización de capital · Basilea III · Open Finance · REDEC · Gestión estratégica del capital · Rentabilidad ajustada por riesgo